
Damos una segunda vida a las antiguas granjas avícolas con calor por infrarrojos Seamos sinceros: mantener calientes las antiguas granjas avícolas puede ser un verdadero problema. Probablemente ya hayas visto esto miles de veces: algunas zonas están heladas, otras son extremadamente calurosas, y la factura de electricidad sube sin control. La mayoría de las veces, esto se debe a que esos sistemas de calefacción obsoletos o las lámparas de calor baratas no son capaces de mantener el calor adecuado. Al cambiar a un sistema de calefacción por infrarrojos, todo cambia. La mayoría de los calentadores intentan calentar el aire. Pero el aire es algo difícil de controlar: se mueve, se escapa por las grietas, y en realidad solo calienta el techo. El calor por infrarrojos funciona de manera diferente: es como la luz del sol que llega a nuestra piel en una mañana fría de octubre. El calor viaja en línea recta y solo se convierte en calor cuando golpea algo sólido, como los pájaros. De esta manera, deja de gastar dinero en calentar espacios vacíos. Tu sistema eléctrico también se relaja, y los polluelos permanecen calientes. Pero no basta con poner cualquier lámpara allí y listo. Si simplemente reemplazas las lámparas sin un plan adecuado, estarás creando problemas. Primero debemos considerar el tamaño real del lugar. Es necesario ajustar la potencia y la distancia entre las lámparas. Si usas lámparas demasiado potentes sin colocarlas lo suficientemente alto, podrías dañar a los pájaros. Se trata de encontrar un equilibrio entre la intensidad del calor y la distancia desde donde emana. Un consejo técnico: revisa tus disyuntores. Estas lámparas de alta eficiencia no siempre consumen la misma cantidad de corriente que las lámparas antiguas que estás reemplazando. Además, hay un detalle importante: estos sistemas son potentes, pero odian el polvo. Si los reflectores se cubren de suciedad, su eficiencia disminuye. Será necesario limpiarlos regularmente para que sigan funcionando bien. Es una solución sencilla. No necesitas derribar paredes ni reconstruir toda la estructura. Solo cambiando el elemento de calefacción se logra estabilizar el entorno, salvar más polluelos y ahorrar dinero.