
Una forma mejor de calentar los incubadores (sin problemas)
Cuando buscas un sistema de calefacción para un proyecto de cría de aves, no estás simplemente comprando una bombilla. Estás buscando algo que realmente funcione, que sea seguro y que no requiera una reforma eléctrica completa en las instalaciones. Por eso hemos diseñado nuestros calentadores infrarrojos como una alternativa “listo para usar” a las marcas más conocidas. Obtienes el mismo rendimiento, pero con mejor calidad. Calor adecuado Utilizamos un filamento de tungsteno de alta densidad dentro de una envoltura de cuarzo. ¿Por qué es importante esto? Porque hemos ajustado la potencia y la longitud del filamento para que el calor se distribuya uniformemente por todo el incubador. Así se evitan esos puntos fríos donde los polluelos se amontonan y se asfixian. Además, hemos ajustado la tensión y la corriente eléctrica a los estándares de las marcas líderes del mercado. Puedes simplemente reemplazar nuestras lámparas por las existentes en tus instalaciones. Sin necesidad de volver a cablear nada. Sin necesidad de llamar a un electricista. Solo hay que cambiar un interruptor. Diseñado para entornos difíciles Los entornos agrícolas son difíciles. El polvo, la humedad y las limpiezas constantes pueden dañar una lámpara barata. Utilizamos tubos de cuarzo llenos de halógeno para mantener el ambiente brillante y caliente. El ciclo del halógeno evita que el tungsteno se obstruya en el cristal, por lo que las lámparas no pierden su intensidad con el tiempo. También utilizamos recubrimientos especiales que ayudan a que el calor penetre más profundamente en el cuerpo de los polluelos, en lugar de solo calentar el aire. Y hablemos de los conectores… El problema con los conectores es que suelen romperse primero. Ya sea que uses bases R7 o Sk15, los hemos reforzado con aleaciones resistentes al calor. No se corroen ni se dañan, incluso cuando son sometidos a grandes presiones durante las limpiezas. Un par de cosas a tener en cuenta Estas lámparas generan mucho calor. Mucho. Asegúrate de que tu sistema de ventilación pueda manejar ese aumento de temperatura. Si el aire no circula, el calor se queda atrapado en el techo. Eso representa un desperdicio de energía y además afecta negativamente a los polluelos. ¿Un último consejo? Revisa la capacidad del disyuntor antes de elegir las opciones de mayor potencia. Es una verificación rápida que te evitará problemas molestos como un disyuntor que se desconecta en medio de la noche.