
Dejen de calentar el techo y comiencen a calentar a sus pájaros
Si tienen una granja avícola, seguramente saben cómo funciona esto. Gastan una fortuna en calefacción, pero la mitad de ese calor se pierde en el techo, sin servirle de nada a los pájaros. Es una pérdida de dinero, sencillamente.
La mayoría de las granjas utilizan sistemas de aire forzado, pero eso es como intentar calentar una habitación simplemente soplando aire desde un ventilador. Nuestras lámparas de infrarrojos de onda corta funcionan de manera diferente: en lugar de calentar el aire, envían calor directamente hacia los pájaros y hacia su lecho.
La ciencia detrás de ello (sin entrar en detalles aburridos)
Lo importante es que la radiación de onda corta realmente penetra en las plumas de los pájaros y calienta el suelo. Esto crea una “zona de calor” cómoda justo donde están los pájaros. No es necesario mantener toda la granja a 30°C, ya que los polluelos tienen una fuente de calor directamente encima de ellos.
Y como sabemos que las redes eléctricas rurales pueden ser un problema, hemos diseñado estos dispositivos para manejar esas fluctuaciones de voltaje. Utilizamos elementos de cuarzo de alta potencia, así que el calor se genera al instante. No hay necesidad de esperar a que todo se caliente. Cuando el termostato se activa, el calor está listo. Simple.
Diseñados para el mundo real
No los hemos diseñado para laboratorios, sino para uso en las granjas. El vidrio de cuarzo es resistente, por lo que no se dañará después de unos pocos ciclos de uso. Además, los conectores son sencillos: si una lámpara se daña, basta con sacarla y poner otra en su lugar. No hay necesidad de pasar toda la tarde reparando todo el sistema.
Un consejo: estos dispositivos son muy potentes. Deben colocarse a la altura adecuada. Si se colgan demasiado bajos, podrían dañar el lecho o causar estrés en los pájaros. Denles algo de espacio y estarán listos para usarlos.
En resumen
Cuando dejen de depender de la convección y pasen a utilizar la radiación, sus calderas podrán descansar finalmente. Hemos visto que las facturas de calefacción disminuyen significativamente, ya que ya no hay necesidad de calentar aire que simplemente se escapa por las rejillas. Es un cambio sencillo, pero significa que gastarán muchísimos menos kilovatios por pájaro. Su bolsillo notará la diferencia rápidamente.